Dan por muerto a Robert Levinson, el ex agente del FBI que desapareció en Irán en 2007

En noviembre de 2019, el secretario de Estado de EEUU anunció una recompensa de 20 millones de dólares por cualquier información que ayudara a encontrarle.

Foto de archivo de 2007 de  Robert Levinson facilitada por la familia.

Foto de archivo de 2007 de Robert Levinson facilitada por la familia.
AFP

Familiares de Robert Levinson, un ex agente del FBI que desapareció en Irán en 2007, han recibido nuevos datos de funcionarios estadounidenses que les llevan a creer que murió en poder de autoridades de ese país, según revelaron en una declaración difundida este miércoles por medios locales.

Levinson, padre de familia de siete hijos, desapareció el 9 de marzo de 2007 en la isla iraní de Kish, en un complejo turístico del golfo Pérsico, cuando había ido a reunirse con un fugitivo estadounidense conocido como Dawud Salahuddin, en calidad de investigador privado.

En noviembre de 2019, el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció una recompensa de 20 millones de dólares por cualquier información que ayude a encontrar a Levinson.

Pese a que admiten que no saben «cuándo o cómo murió», puntualizan que fue antes de la pandemia del COVID-19.

«Aquellos que son responsables de lo que le sucedió a Bob Levinson, incluidos quienes en el Gobierno de Estados Unidos lo dejaron atrás en repetidas ocasiones, recibirán justicia por lo que han hecho«, advirtió la familia.

La declaración, firmada por Christine, Susan, Stephanie, Sarah, Daniel, David, Samantha y Douglas, y por el resto de la familia Levinson, expresa su agradecimiento al presidente de EEUU, Donald Trump, a funcionarios de su Administración y a varios congresistas y senadores.

Los parientes del ex agente confían en que Estados Unidos y todo el mundo «continúen presionando a Irán para el regreso de Bob» y garanticen que «los funcionarios iraníes involucrados sean responsabilizados».

Consultado al respecto durante la conferencia de prensa diaria del grupo de tarea sobre coronavirus de la Casa Blanca, Trump admitió que «esto no parece muy prometedor», pero indicó que su Gobierno no ha dicho que Levinson esté muerto.

«No acepto que esté muerto», afirmó el presidente, quien recordó que el ex agente «ha estado enfermo mucho tiempo y tenía problemas antes».