EEUU, sin material médico de emergencia para hacer frente al coronavirus

Los contagios por coronavirus siguen creciendo en EEUU. Varios gobernadores han ordenado a los ciudadanos que se queden en casa, mientras el Gobierno agota la reserva de material y envía respiradores que no funcionan

Coronavirus

El presidente de EEUU, Donald Trump.
AFP

Estados Unidos se ha enfrentado otra jornada fatídica al superar los 200.000 contagios por coroanvirus y rozar los 5.000 fallecidos, con Nueva York todavía como epicentro pero con focos surgiendo a lo largo y ancho del país. Los contagios totales alcanzaron los 215.000 -casi el doble que el segundo país con más positivos, Italia- tras sumar cerca de 26.000 en las últimas 24 horas; mientras que los fallecidos son ahora 4.757.

Una situación que ha llevado a que varios gobernadores ordenen a sus ciudadanos que se queden en casa, mientras otros Estados abogan por la disminución rápida de las existencias de material médico de emergencia, según informa el diario The New York Times.

Con 84.000 de los 215.000 casos confirmados, Nueva York es un día más el epicentro del Covid-19 en Estados Unidos y su gobernador, el demócrata Andrew Cuomo, ha asegurado que no esperan alcanzar el pico de la curva hasta finales de abril, aunque advirtió que el número de fallecidos se mantendrá alto hasta agosto.

«En esta guerra tenemos que hacer planes para la siguiente batalla. Hemos estado por detrás desde el primer día; este virus nos ha tomado la delantera desde el primer día. Así no se gana una guerra. La siguiente batalla es el pico, la siguiente batalla es en la cima de la montaña, porque donde veis una curva yo veo una montaña», dijo. El gobernador advirtió que en Nueva York morirán unas 16.000 personas debido al virus.

Aunque el brote de coronavirus en Nueva York y su área metropolitana (que incluye Nueva Jersey y Connecticut) es el que más preocupa, en las últimas horas están surgiendo otros focos en Michigan, California o Nueva Orleans (Luisiana), que enfrenta su mayor desafío desde el huracán Katrina en 2005. Con 6.424 casos confirmados, 1.498 hospitalizados y 273 muertos, Luisiana enfrenta un colapso hospitalario y una falta de respiradores.

Éste es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la Administración de Donald Trump en su lucha contra la pandemia. Según The New York Times, el problema es que el gobierno federal casi ha vaciado su reserva de emergencia de suministros médicos de protección como máscaras, batas y guantes, y algunos Estados reclaman respiradores, mientras aseguran que los que han recibido no funcionan.

Donald Trump ha defendido reiteradamente a los estadounidenses que el Gobierno tiene 10.000 respiradores en reserva para enviar a los hospitales más afectados. Sin embargo, según informa The New York Times, lo que no se ha dicho es que más de 2.100 respiradores no están disponibles después de que expirara el verano pasado el contrato para mantener las existencias, y un retraso en la firma del nuevo contrato para suministrar dicho material haya retrasado la fabricación de los ventiladores hasta finales de enero, cuando la crisis del coronavirus ya estaba en marcha.

Agiliti, la empresa con la que el Gobierno firmó el nuevo contrato, no recibió la tarea de la fabricación de dicho material hasta finales de enero. Según el diario, no se sabe si los problemas con los respiradores son anteriores al vencimiento del contrato, pero el mantenimiento de las máquinas se detuvo, con lo que ahora a miles de ventiladores que se han entregado los Estados más afectados y que no funcionan. «Nos dieron una orden de detener el trabajo incluso antes de que empezáramos», dijo a The New York Times Tom Leonard, director ejecutivo de Agiliti.

Las autoridades de Illinois aseguran que pidieron 4.000 respiradores y obtuvieron 450. Nueva Jersey buscó 2.300 y obtuvo 300. Nuevo México tiene sólo 370. Virginia solicitó 350 ventiladores, pero no ha recibido ninguno. California descubrió que 170 de sus ventiladores llegaron rotos, informa The New York Times. Mientras, la Agencia Federal para el Suministro de Emergencias aseguró que estaban listos para uso y que los problemas que señalaron algunos Estados respondían a un problema de las baterías externas.

Varios empleados de la Agencia Federal para el Suministro de Emergencias han revelado que el material médico está casi agotado. La Agencia ha enviado 26 millones de máscaras quirúrgicas, 11,6 millones de máscaras con respirados y más de cinco millones de mascarillas a los Estados, pero ya prácticamente el material se ha agotado, mientras el coronavirus se extiende rápidamente por EEUU.

Otro de los focos en aumento del coronavirus en Estados Unidos es el Estado de Florida, que suma ya 7.700 casos confirmados y más de un centenar de muertos, cifras que han hecho que su gobernador, Ron DeSantis, se haya resignado finalmente a aprobar una orden de confinamiento. DeSantis tomó la decisión tras hablar con el presidente, Donald Trump, que ha pedido a los estadounidenses que se queden en sus hogares al menos hasta el 30 de abril. Con Florida, ya son unos 290 millones los estadounidenses con órdenes de confinamiento.

Además, Standard & Poor’s ha advertido que todos los indicadores económicos del sector público en Estados Unidos están ya a la baja por el impacto del coronavirus y eso podría conllevar a rebajas de la calidad crediticia y una recesión similar o peor a la del 2008.

La agencia cree que el Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense caerá en un 2,1% en el primer trimestre y un 12,7 % en el segundo, con un retroceso acumulado anual que estaría al nivel de la crisis provocada por las hipotecas basuras.

Los analistas proyectan un escenario que podría ser aún peor, con una recesión que no tendría precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, con una caída del empleo y de la actividad peor que la de la «Gran Recesión» de 2008.