Alejandro Toledo: Fiscal sostiene que él mismo pidió 'protección especial'

Alejandro Toledo

(Foto: Vicki Ellen Behringer / Reuters)

El aislamiento penitenciario de Alejandro Toledo es consecuencia de un pedido suyo. Así lo ha aclarado la fiscal Elise LaPunzina en un oficio enviado a la Corte del Distrito Norte de California, luego de consultar al Servicio de Alguaciles de Estados Unidos sobre las condiciones carcelarias del expresidente. 

«Tras ser arrestado, Toledo solicitó estar bajo una protección especial. Una de las funciones del régimen de aislamiento es proveer mayor seguridad para los internos. [Por ende], el aislamiento de Toledo se debe en parte a su pedido de protección especial», afirma la fiscal en base a la información provista por el servicio de alguaciles. 

En su oficio, LaPunzina responde a un argumento enviado en agosto por la defensa de Toledo. Esta alegó que el expresidente debería afrontar su proceso de extradición en libertad porque sus condiciones carcelarias son demasiado severas. 

Desde el 16 de julio, Toledo permanece detenido en una celda de menos de 10 m2 en la cárcel de Santa Rita, California, sin interacción con sus compañeros de pabellón y con solo una hora de patio al día. Su nuevo abogado público, Steven G. Kalar, dijo que esto podría causarle efectos nocivos y problemas psicológicos. 

Sin embargo, LaPunzina argumenta que Toledo está en ese régimen de aislamiento de manera voluntaria y que él mismo podría revertirlo si retira su pedido de permanecer bajo custodia especial. 

«Dado que Toledo pidió ser ubicado en un régimen de protección especial, podría retirar ese pedido para ser designado en un régimen de menor riesgo y potencialmente ser recluido junto a otros internos de similar clasificación», explica la fiscal.

Según lo expuesto por LaPunzina, el régimen de aislamiento no solo se aplica como castigo para los internos violentos o problemáticos, sino también como medida de protección —en este caso, a solicitud del propio reo— para algunas personas frente al resto de la población carcelaria. 

La fiscal también resalta otras dos razones brindadas por el servicio de alguaciles para explicar el aislamiento de Toledo: que existen preocupaciones sobre su salud mental y que, debido a ello, el expresidente está bajo un sistema de observación intensiva. 

Aunque no da más detalles al respecto, LaPunzina sí aclara que ambos factores pueden ser reevaluados y que, precisamente, parte de la preocupación por la salud mental de Toledo se deriva de los argumentos enviados por su defensa a la Corte.  

«En consecuencia, Toledo ha creado las condiciones de confinamiento de las que se queja. No debería ser liberado [mediante libertad bajo fianza] sobre la base de una circunstancia que está bajo su control», concluye la fiscal. 

-La fianza del millón-
?Alejandro Toledo
ha convencido a ocho amigos de financiar una fianza que le permita enfrentar su proceso de extradición en libertad. Esta asciende a US$1 millón, en una combinación de efectivo e inmuebles, que serán ejecutados si el expresidente huye del país. 

«Si el Dr. Toledo no apareciera [en las próximas citaciones de la Corte], esto le costaría caro a amigos suyos de toda la vida. Las personas que han salido al frente para asegurar su liberación lo conocen entre 10 y 50 años, y él los considera sus amigos más cercanos», dice el último oficio enviado por su defensa a la Corte el 6 de septiembre. 

Además, el abogado de Toledo agrega que una de los inmuebles presentados para respaldar su fianza pertenece a «dos jubilados que lo conocen desde hace 50 años». «La ejecución de la fianza sería un golpe financiero irrecuperable para ellos, pero de todos modos lo apoyan inequívocamente», dice.

Algunos de los amigos de Toledo son Enrique y Marjorie Leon (los dos jubilados que viven en Washington), Nancy Meister y Augusto Wong, un odontólogo peruano radicado en Nueva Jersey que lideró la campaña de Perú Posible en ese estado —conocido por su elevada presencia de migrantes peruanos— durante las elecciones del 2011.

Luego, también están Martin Carnoy, profesor de educación de la escuela de posgrado de Stanford; Andrea Neves, exprofesora de educación de Stanford; Eric Bredo, quien obtuvo una maestría y un doctorado en la misma casa de estudios entre 1966 y 1975; y Larry Diamond, egresado y profesor de esa universidad. 

Como se recuerda, Toledo estudió en Stanford desde 1970, luego de graduarse de la Universidad de San Francisco. En 1972 obtuvo una maestría en educación y en 1974, una en economía de los recursos humanos. Luego ha seguido vinculado a la universidad, aunque esta aclaró recientemente que no era profesor, sino solo un investigador visitante

Pese a que entre todos sus garantes han alcanzado la suma solicitada por la justicia estadounidense para garantizar la fianza, la fiscal LaPunzina argumenta que los amigos de Toledo no tienen capacidad real para retenerlo si decide escapar del país. 

«Cuatro de los garantes propuestos no viven cerca de Toledo, ni siquiera en el estado de California. En particular, Enrique y Marjorie Leon viven en Washington, Nancy Meister en Arizona y Augusto Wong en Nueva Jersey; entonces, no pueden asegurar la permanencia de Toledo en este distrito», dice. 

Y agrega que, si bien los otros cuatro garantes sí viven en California, la cantidad que ofrecen para la fianza de Toledo es muy baja en comparación con sus fortunas. «Las propiedades, ingresos anuales e inversiones de Martin Carnoy, Andrea Neves, Eric Bredo y Larry Diamond valen mucho más de lo que están poniendo», afirma la fiscal.  

«Como estos garantes no enfrentarán ninguna dificultad financiera significativa si Toledo huyera, él tendría muy pocos incentivos para cumplir con los términos de la fianza», concluye. 

Finalmente, LaPunzina destaca que Toledo alega no tener dinero para pagarse un abogado —razón por la cual debió asumir la asesoría pública de Steven G. Kalar—, pero extrañamente sí para pagar seguir pagando una renta de US$6.400 en su residencia de Menlo Park, California. 

Este jueves 12 de septiembre, al mediodía (10 de la mañana en San Francisco), se realizará la audiencia para definir si Alejandro Toledo seguirá su proceso de extradición en Santa Rita o si se aceptarán las garantías propuestas por sus ocho amigos para que lo haga en libertad. Los argumentos de ambas partes ya están sobre la mesa.