Alejandro Toledo seguirá detenido en cárcel de Estados Unidos

ALEJANDRO TOLEDO

Alejandro Toledo continuará recluido en la prisión de Santa Rita, según dispuso el juez Thomas S. Hixson, quien desestimó darle libertad bajo fianza. (Foto: El Comercio)

GEC

El expresidente Alejandro Toledo seguirá detenido en la cárcel de Santa Rita, en Estados Unidos. El juez Thomas S. Hixson, de la corte federal del Distrito Norte de California, negó este jueves el pedido de reconsideración para que el exmandatario afronte su proceso de extradición en libertad bajo fianza.

«Voy a negar reconsideración, porque Toledo no ha demostrado que no hay riesgo de fuga», indicó el juez Hixson al dar a conocer su decisión. Una próxima audiencia será el 17 de octubre.

Durante la audiencia el magistrado indicó que «tenemos un individuo con gente a su alrededor con conexiones y mucho dinero. Es más sofisticado que eso». Además, expresó su preocupación frente al riesgo de fuga debido a la naturaleza de las acusaciones.

«No es tanto que Odebrecht le dio dinero, sino que el dinero fue entregado a través de muchas personas», señaló.

-Eliane Karp: «You’re killing him!!»-

Tras conocerse que Toledo quedará arrestado, la ex primera dama Eliane Karp reaccionó muy alterada. «You’re killing him!!» (ustedes lo están matando), gritó mientras se la llevaban.

«Ustedes serán moralmente responsables por su muerte!», exclamó. La seguridad la toma del brazo, ella se resiste. «No me voy, no me voy a ir», dice en inglés. Todavía cogida del brazo, se sienta en el espacio entre la banca y la tribuna. La sacaron a rastras, narró Liliana Michelena.

Durante su intervención la fiscal Elise La Punzina señaló sobre Toledo que «hay millones de dólares que se desconoce su paradero», y cuestionó que el ex mandatario pague una renta de US$6.400 por ser exorbitante, «incluso para la bahía de San Francisco», a lo que se suma, según dijo, viajes a Washington y pago a abogados privados. 

Sobre el riesgo de fuga también indicó que el mismo Toledo declaró en julio de este año su deseo de volver a Israel. 

En tanto el abogado de oficio de Toledo, Graham Archer, centró su intervención en cuestionar las condiciones carcelarias de su defendido. Señaló que su cliente permanece en «encierro solitario» y que «no interactúa con ningún otro ser humano que yo».

En otro momento manifestó que su cliente no tiene pasaporte y sí alerta roja de Interpol, por lo que sería arrestado en cualquier otra frontera. «Este es el mejor paquete de fianza que he podido presentar a una corte, con US$1 millón de dinero y propiedades», subrayó sobre el ofrecimiento que hizo Toledo para que se le varíe la prisión.

Incluso, dijo que Toledo estaba dispuesto a ser monitoreado por GPS, pero el juez desestimó esa posibilidad por considerar que no evitaría que Toledo fugue si así lo quiere.

El 29 de agosto, Alejandro Toledo estuvo presente en la audiencia del el juez Thomas S. Hixson sobre el pedido de libertad bajo fianza. El magistrado pospuso su decisión para mañana. Aquí la crónica de esa diligencia realizada por la periodista Liliana Michelena para El Comercio:

El expresidente Alejandro Toledo permanecerá en encierro solitario en la cárcel de Santa Rita, en la bahía de San Francisco (Estados Unidos), por lo menos hasta el 12 de setiembre. El juez Thomas S. Hixson, de la corte federal del Distrito Norte de California, programó para ese día la audiencia de la apelación de fianza por el proceso de extradición al exmandatario.

Pese a que el abogado de oficio de Toledo, Graham Archer, dio argumentos a favor de la libertad del expresidente, el juez Hixson pareció inclinarse, más bien, por una mudanza de cárcel del prófugo, mientras aguarda una decisión sobre su posible devolución al Perú.

De paseo en la corte
Mes y medio en prisión han hecho surcos en el rostro de Alejandro Toledo. La melena negra ahora tiene largas raíces grises, y las marcas bajo los ojos lo delatan. El expresidente, de 73 años, finalmente los aparenta. La mañana del 29 de agosto, vestido con uniforme rojo, las marcas de expresión eran las de una sonrisa. Por unos minutos, podía moverse en un espacio de más de 2 por 5 metros, medida aproximada de su celda en la prisión de Dublín.

A la espera del juez Hixson, quien se tardó en ingresar a la sala, Toledo sonrió a su público, le hizo un gesto de abrazo a su entorno y le mandó un beso volado a Eliane Karp. Los espontáneos, en su tercera audiencia, ya ni se inmutan ni se sorprenden. Solo saborean el momento.

Las condiciones carcelarias habían sido el principal reclamo del abogado de oficio Graham Archer, quien contó que Toledo solo había tenido una hora al aire libre desde su encierro, el 16 de julio. Su único momento para realizar llamadas al exterior es de una hora cada dos días.

“Para cuando la extradición se resuelva, podría haber pasado dos años así”, había argumentado Archer en su memo de defensa. Hixson estuvo de acuerdo. “Las condiciones son muy severas para una persona que no es un gran criminal”, dijo.

Toledo buscaba la libertad, pero no bastó con eso. “La prisión de Santa Rita tiene sus reglas y procedimientos, y no puede colocarlo entre el resto de la población carcelaria, ¿pero hay alternativas menos duras?”.

La tarea se la dejó a la fiscal federal Elise LaPunzina, quien consultará sobre otros establecimientos penitenciarios y entregará resultados en los próximos dos días.

Pequeñas victorias
Incapaz de probar que no se escapará a la primera oportunidad, Toledo sí ha podido demostrar su insolvencia, lo que le permitirá continuar con el abogado de oficio Graham Archer a su lado y sin cargo.

Pese a que está acusado de haber recibido más de 30 millones de dólares en coimas de Odebrecht por el contrato de la carretera Interoceánica, las fiscales estadounidenses solo han podido encontrar un balance de US$400.000 entre sus cuentas y las de su esposa.

Rastrearlo es parte del trabajo pendiente de las fiscales, entre otros documentos que terminen de sustentar –o, según ellas, confirmar– el riesgo de fuga del expresidente.

Ambos equipos podrán presentar documentos para la consideración del juez hasta el próximo 6 de setiembre.Para entonces, los oficiales de la corte también deberían haber entrevistado a los garantes listados por Toledo en su último memo de defensa, cuando intentaba demostrar sus lazos con la comunidad del norte de California.

Martin Carnoy, profesor de economía en Stanford y primero de la lista, incluso acudió a la audiencia con la intención de testificar a su favor, pero nunca fue llamado al estrado.

De buen ánimo hasta el final, Eliane Karp lloró en los hombros de su entorno a la salida de la audiencia. A su alrededor, los peruanos espontáneos, algunos vestidos de rojo y blanco, solo observaban y pasaban. Se aguantaron hasta salir del edificio, donde por fin pudieron sacar las cámaras y fotografiarse en el frontis con los brazos en alto.