Ministra Flor Pablo: “Se debe alcanzar un acuerdo, hemos llegado a una situación límite”

Ministra de Educación Flor Pablo

La ministra de Educación, Flor Pablo, afirma que el Congreso pretende distraer a la Sunedu con nueva investigación. (Foto: Hugo Pérez)

La ministra de Educación, Flor Pablo Medina, cuestiona que el Parlamento solicite facultades para investigar nuevamente a la Sunedu, porque esa “no es una expresión de la mejor voluntad para trabajar”. Agrega que si un sector del Congreso pretende tumbarse a esta institución, no tendrá éxito.

— El presidente Martín Vizcarra se reunió esta semana con el titular del Congreso para abordar el proyecto sobre adelanto de elecciones. El congresista Pedro Olaechea lo exhortó a no alejarse de la agenda consensuada. ¿El parlamentario tiene la capacidad de comprometer al Legislativo en este punto?
Como Ejecutivo hemos planteado una propuesta y es salir de una crisis, de la tensión, del entrampamiento. El Congreso tiene la potestad de evaluarlo y ahí se están dando todas las negociaciones. Esperamos que nos den una pronta respuesta porque los plazos van corriendo. Y, bueno, el presidente del Congreso tiene un rol fundamental: es quien lidera y tiene que generar un nivel de consenso. Estamos a la expectativa. El planteamiento del Ejecutivo es adelantar las elecciones, no cerrar el Congreso o una situación similar; resolver esta crisis por la vía democrática.

— ¿Cómo ha interpretado el Ejecutivo que la Comisión de Fiscalización haya iniciado investigación por los proyectos Chinchero y Conirsa, dos casos que apuntan al presidente Vizcarra? ¿Esto marca un punto de quiebre?
Toda la situación de esta semana le da más sentido a la propuesta del Ejecutivo. No estamos en una situación en la que haya gestos que expresen una voluntad [del Parlamento] de construir juntos, más bien hemos llegado a un nivel de polarización en el cual la salida que ofrecemos se hace pensando en el país. Adelantemos las elecciones, salgamos de esta situación, yo creo que eso es lo más saludable […]. Esperamos que pueda haber una respuesta del Congreso.

— En el 2000, tras la caída de Alberto Fujimori, la transición se produjo por un acuerdo entre todas las fuerzas políticas. Pero en la actualidad, el Ejecutivo y el Congreso tienen posiciones discordantes. ¿Cuál es la salida a este entrampamiento?
Esperemos cómo se dan esta semana los acuerdos. Al interior del propio Congreso como que todo está muy dividido, están planteando situaciones distintas. La situación ahorita es tensa, cada uno tiene una posición. Se debe llegar a un acuerdo, hemos llegado a una situación límite. Por ejemplo, lo primero que hace la Comisión de Educación es pedir facultades para investigar a la Sunedu, esa no es una expresión de la mejor voluntad para trabajar juntos […]. Lo que estamos planteando como Ejecutivo, en el marco de la Constitución, es volver a darle la oportunidad a la ciudadanía de elegir a sus autoridades. Y esperamos que con la lección aprendida de lo que tenemos ahora en términos de composición del Congreso, de lo que hemos pasado como país, podamos elegir mejor.

— Por ejemplo, ¿el Ejecutivo aceptaría ir a elecciones en el 2020 pero con bicameralidad, que permita que los actuales congresistas postulen a la Cámara de Senadores?
Ese es un tema que puede aparecer en el marco de un acuerdo en el que se pueda decir “sí, adelantamos las elecciones, pero entonces vamos a negociar algunos elementos adicionales”. En ese punto todavía no estamos.

— ¿No cierra esa posibilidad, entonces?
No se cierra. Incluso, la propuesta de las dos cámaras fue en algún momento hecha por el propio Ejecutivo, solo que luego vino toda una distorsión de los planteamientos que obligaron a decir que mantengamos una sola cámara. Pero creo que se puede llegar a un nivel de conversación sobre ello y un acuerdo. Estamos en un momento muy tenso, de mucha crispación política y confío en que en los siguientes días, de manera madura aunque no creo que serena, podamos encontrar una salida.

— Desde Fuerza Popular consideran que el presidente Vizcarra debe renunciar, convencer a su vicepresidenta Mercedes Araoz que haga lo mismo y que sea Olaechea el que llame a elecciones. ¿Este escenario se analizó en el Consejo de Ministros?
Lo que hemos analizado es la propuesta que hemos presentado. Estamos a la expectativa de la discusión en el Congreso, no hemos discutido otro escenario.

Polémica por la Sunedu
— La Comisión de Educación aprobó investigar, por segunda vez en este gobierno, a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu)…

Esta es una expresión propia del momento en el que estamos. Nosotros tenemos con la Sunedu un trabajo de aseguramiento de la calidad de las universidades, que se optó hace algún tiempo con la aprobación de la Ley Universitaria. Hay 80 universidades licenciadas, tenemos un plazo hasta diciembre para licenciar a las que faltan y esa es la prioridad. Entonces, pedir ahora facultades investigadoras para hechos que fueron investigados en su momento, que no tuvo ninguna conclusión, es distraer.

— ¿En el Congreso hay una finalidad de ponerle piedras en el camino a la Sunedu?
Por lo menos pretenden distraer la concentración de la institución. El Congreso tiene facultades para investigar, pero creo que también hay que modular ante qué situaciones las pide. Si son hechos como estos, de saber cuál es la planilla de los trabajadores de la Sunedu, cuánto ganan, cuál es su perfil, los puntos que han estipulado no ameritan una comisión investigadora. Lo que amerita es citar al superintendente de la Sunedu y pedirle la información. Pedir facultades para investigar lo que hace es generar nuevamente una situación de tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo, distrae la atención de una institución que está 100% embarcada en [concluir] el [proceso de] licenciamiento al 2019.

— ¿La insistencia de algunos parlamentarios en fiscalizar a la Sunedu tiene motivación en la relación que estos tienen con algunas universidades que no han logrado su licenciamiento o que han recibido sanciones?
Para todos es conocido que hay varios congresistas que tienen vinculación con determinadas universidades que no han sido licenciadas o que han recibido sanciones, como señalas, y los intereses se mezclan y se termina confundiendo cuál es la finalidad del Congreso. La finalidad del Congreso no es perseguir los intereses privados de las universidades que no se han licenciado o que tienen denuncias, sino defender la calidad educativa universitaria. Espero que cuando pase a votación en el pleno, [este pedido para investigar a la Sunedu] no prospere, no amerita. Lo que va a generar [una investigación] es retraso a los cronogramas de licenciamiento.

— ¿Un sector del Congreso, entre ellos Fuerza Popular y el Apra, tiene como objetivo tumbar a la Sunedu?
La Sunedu ha ganado una credibilidad producto del trabajo técnico que viene haciendo. Si esa es la intención [tumbar a la Sunedu], no creo que prospere. Más de 80 universidades licenciadas pueden dar fe del trabajo [de esta institución]. Lo que evidencia la denegatoria de licenciamiento es que muchos jóvenes han sido estafados todo este tiempo, que han pagado a universidades que no cumplen con las condiciones básicas de calidad.

— ¿Cuáles son las mejoras que se deben hacer a la Sunedu, desde su perspectiva?
Hay varios [puntos] y lo hemos conversado con el superintendente. Él está implementando un proceso de modernización de los procedimientos, hacer los trámites con un componente mayor de digitalización, de informatización y de usar la tecnología para muchos de los procedimientos. En la primera etapa hubo mucho de la cultura del papel, eso ha generado un poco de fastidio evidentemente. La Sunedu es una institución joven, ahorita están implementando una serie de mejoras y vamos a simplificar los procesos.

— El Tribunal Constitucional y el Poder Judicial ya han reafirmado que el enfoque de género en la educación es constitucional. ¿La elección de Tamar Arimborgo como presidenta de la Comisión de Educación representa algún riesgo de injerencia?
Estamos en otro momento ya, el enfoque de género ha tenido un momento sumamente tenso porque nos plantea un cambio de paradigma. Ha entrado a cuestionar y a poner sobre la agenda que tenemos que hacer una educación libre de estereotipos y que se respete todas las diversidades. Y por ahí ha venido un grupo de ciudadanos que ha querido mal informar a los padres de familia diciendo que el enfoque de género iba a ‘homosexualizar [a sus hijos]’ y en realidad lo que ocultaban detrás era una homofobia. El enfoque de género lo que plantea es “respetemos a todos”. No vamos a discutir cuál es el origen de la homosexualidad, pero si llega un estudiante homosexual a nuestras escuelas, se le respeta, valora y aprecia así como lo hacemos con los niños y adolescentes en todas sus diversidades. Hemos pasado ya un momento, por lo menos el del temor. Recuerdo mucho cuando me decían que con el enfoque de género se va a ‘homosexualizar’. Y yo les pedía que me digan un colegio donde ocurra eso, que me digan un solo colegio donde se ‘homosexualiza’ con el enfoque de género. Y la verdad, no hay, porque eso no existe. Eso es parte de las imágenes que crean para atemorizar a la gente y generar una tensión entre Estado y los padres de familia.

— ¿Y la congresista Arimborgo al frente de la Comisión de Educación representa algún riesgo?
El miércoles me he reunido con la presidenta de la Comisión de Educación, la invité y ella accedió, lo cual es absolutamente importante. Creo que por lo menos tiene la intención de conversar. Le he planteado 14 temas de agenda legislativa y me ha dicho que los va a revisar. No hemos llegado a hablar del tema de género, pero sí le dije que la implementación en el currículo va. Hemos acordado que la discusión va a ser técnica y guardando siempre el respeto. Ya sabemos cuáles son sus apreciaciones sobre este tema. Pero la legitimidad y la legalidad del enfoque de género en el currículo supera lo que uno, dos o más congresistas puedan pensar al respecto, si les parecer adecuado o no, porque es una política pública que está por encima de las opiniones de unos cuantos.

— ¿La designación de Arimborgo es un guiño a Con mis hijos no te metas? ¿Confirma la alianza de Fuerza Popular con este colectivo conservador?
Bueno que este grupo conservador tiene una representación en el Congreso es evidente. Hay varios congresistas que han tenido un rol de mediación con las posiciones de estos grupos. Y, según las últimas encuestas, el 70% considera que la congresista Arimborgo no debiera estar en la presidencia de la Comisión de Educación justamente porque da la señala de ser una concesión [a este colectivo].

— ¿Usted es parte de ese 70% que menciona?
Sabiendo lo que piensa la señora Tamar Arimborgo respecto a los temas de género, por lo menos en la reunión [que tuvimos] ha tratado de hacer el esfuerzo de ponerse en la posición que le toca como presidenta de la Comisión de Educación. Todos tenemos nuestras creencias, pero cuando uno asume un cargo público se pone a la altura de este. Espero que ella se ponga a la altura de lo que significa ser presidenta de la Comisión de Educación y vele por los intereses de todos y los intereses particulares queden efectivamente fuera de ese ámbito.

— Fuerza Popular también ha criticado que en los textos escolares se profundice más en los excesos del Estado que en las acciones terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA. ¿El fujimorismo pretende reescribir la historia de los 90?
El compromiso nuestro ha sido efectivamente seguir ampliando las fuentes, dando mayores opciones, pero no podemos hacer una historia al gusto de un grupo. La historia tiene varias formas de verla y para eso el Ministerio de Educación lo que hace es coger fuentes oficiales y con ellas cuenta una historia que también pone sobre la mesa las diferentes posiciones de los grupos y hace una narrativa. En este caso, como es una historia tan reciente nos cuesta procesar porque muchos [de los que la cuestionan] son actores también de los propios procesos y se ven en los fragmentos, en la historia que se cuenta. Sin embargo, no podemos, nuevamente, hacer que la historia se cuente como alguien quiere contarla. El Estado tiene que contarla en función a lo que está reconocido oficialmente: hay una cantidad de sentencias del TC, hay el informe de la CVR, hay fuentes oficiales que guían el actuar del Minedu. Tampoco el Ministerio de Educación de manera antojadiza pone un experto y hace la historia del Perú de ese tiempo. Creemos que esa observación fue sustentada y levantada en la época de la interpelación hace unos meses atrás.